Una frase impactante…(pero casi cierta)
“Internet Explorer sólo sirve para bajarse el Firefox”
Hoy se la he oído a un colega. Listo el chico. (La pena es que algunos bancos o páginas cifradas no acaben de creerlo…)
Hoy se la he oído a un colega. Listo el chico. (La pena es que algunos bancos o páginas cifradas no acaben de creerlo…)
Mucho se ha dicho en la red sobre este tema. Parece ser que una configuración demasiado agresiva de la gestión de energía podría exponer a los discos duros de los portátiles a un desgaste excesivo, acortando su vida útil. Este tema se ha abordado en muchas páginas y foros.
Los discos modernos cuentan con la tecnología SMART que permite monitorizar su actividad.
Alarmado por esas páginas he hecho mis comprobaciones y es cierto: bajo Ubuntu el número de veces que el disco duro aparca las cabezas es exagerado: casi una vez cada 15 segundos. Hay que tener en cuenta que los discos deberían aguantar unas 300.000 actividades de este tipo. Si le damos mucha caña al portátil seguro que quemamos el disco en un par de años.
Quise comprobar qué pasaba en Windows y para ello me instalé el programa de diacnósticos EVEREST. Pues resulta que… pasa lo mismo. Cada poco, se incrementa el contador. De hecho mi portátil tiene unos 32.000 ciclos consumidos (y ha estado la mayor parte de su vida funcionando con WinXP)
No parece cuestión del sistema operativo sino del disco o de las máquinas, vaya, vaya.
Lo mejor es la solución que a mi me ha servido (en la red hay otras). Símplemente me he ido a la página de mi fabricante, HP, y he descargado e instalado la última actualización para el firmware de mi disco. (Esto es algo que la mayoría no solemos hacer y que sería muy interesante pues los fabricantes actualizan sus productos de forma constante).
Asunto solucionado: en este momento, tanto en Windows como en Linux, los ciclos se incrementan sólo al arrancar o encender. ¡Un ciclo por sesión! ¡Que cosas!
Es decir, que Ubuntu no es el malo de la película.
He estado jugando con los efectos de pantalla (Beryl, Compiz…). He instalado y desinstalado decenas de paquetes con sus dependencias… y al final no me gusta como queda todo. En los efectos avanzados, esas chulerías de escritorio, pierdo siempre la barra de las ventanas (lo de maximizar. minimizar y cerrar) Un rollo, vamos.
Todo va bien, pero no tengo los efectos que por defecto me instaló el sistema. Por eso…
¿Alguien sabe como restaurar Ubuntu a las preferencias y paquetes que traía al inicio? ¿O lo mejor es volver al sistema windows: formateo y reistalo? ¡Qué burro soy!
Bueno, cada vez me siento más cómodo en este sistema. Aunque no creo que sea bueno hacerse “taliban” de nada, lo cierto
es que me posee la fiebre del converso. Para sentirme mas libre (paradoja) he vuelto unos minutos a WindowsXP y escribo desde Firefox en este sistema.
Bueno, algunas cosas que he hecho:
Grub:
Tema de edición gráfica.
He conseguido abrir ficheros creados con Corel Draw, con Adobe Ilustrator y WMF de Windows. Para ello he instalado el programa sk1. No es demasiado intuitivo pues previamente hay que instalar un par de paquetes, como indican en su página. Luego me he “escornado” para crear un acceso directo y colocarlo en la ruta adecuada dentro del menú principal. Aunque os parezca mentira he pasado un buen rato intentado adivinar donde c_ñ_s guarda Ubuntu los programas instalados, pero lo he conseguido. También he necesitado volver a la consola.
El programa va bien: está en inglés (no sé si se puede traducir) y como defecto no abre bien los CDR de varias páginas, las superpone en una sola. Pero salvo esto, genial: luego se guardan como SVG y se editan, en el mismo programa o en Inkscape, que a mi personalmente me gusta más. Será que ya estoy acostumbrado.
También he usado el GIMP para realizar la primera tarea del curso del CNICE en el que estoy matriculado. Mandar la tarea me ha obligado a comprimir los dos archivos que me piden. Y es fácil.
Por otro motivo he tenido que seleccionar unas fotos que tengo en un disco duro externo y luego crear un CD. Me ha sorprendido gratamente comprobar que al introducir un CD vacío me ha preguntado directamente que quiero hacer con él. He seleccionado grabar datos, he arrastrado las fotos y he pulsado en el botoncito que ponía grabar. ¡Facilísimo!
Igual que instalar una impresora HP 1010 que en el colegio siempre nos ha dado problemas en WinXP, hasta el punto que en un par de ocasiones hemos tenido que desistir e instalarla en un equipo diferente. Bueno.Podéis imaginar mi tortura… Sólo conectar el USB, esperar medio minuto y… listo.
Y todavía hay quien dice que Linux es difícil.
Ya había utilizado la consola de Linux para algunas funciones (eso sí copiando y pegando instrucciones de diversas páginas web).
A raiz de una consulta sobre cómo cambiar la ubicación de la carpeta /home, de modo que “apunte” al disco duro D, todo se me vino abajo.
Comencé a copiar el directorio tal y como me pareció entender y conseguí ¡¡llenar la partición de Linux!! El sistema me avisó. Y dejé la reparación para otro día.
El caso es que cuando voy a arrancar… no entra el modo gráfico y me dice que no tiene espacio suficiente. Y se me queda una impresionante pantalla negra…
Bueno, pues me he apañado ¡¡solito!! para borrar los datos duplicados que me llenaban el disco. Y luego el pc ha arrancado Ubuntu como un valiente. De hecho este post lo escribo en el sistema recuperado.
Alguno dirá “vaya valentía borrar unos ficheritos de nada”. Bueno. Yo me he sentido como el descubridor de las fuentes del Amazonas (que por cierto no se quién es). Y lo comparto.
Pues eso… muy interesante:
Consejos de cómo empezar con Ubuntu. Galder.net.
Rescato uno:
Estar dispuesto a cambiar y saber que los cambios aunque sean a mejor a veces traen problemas ya que llevamos años funcionando bajo los criterios de Windows y no hemos probado otras cosas.
Llevo unos meses compartiendo mi tiempo informático entre Windows XP y Linux (Ubuntu), y creo que puedo ir haciendo una valoración más o menos objetiva de mi experiencia. No va a ser exhaustiva: llevo un par de semanas sin postear a lo serio y se pierde el hábito. Además siempre se puede completar.
Vamos a ello:
… todavía tengo miedo a que bajo Linux pierda datos o no sea del todo compatible… eso se quita con tiempo, supongo.
…soy un poco lento, no me hago del todo a manejarme bajo Linux. Es la costumbre: al principio en Windows todos eramos un tanto patosos.
La verdad no hay demasiados puntos en contra, pero no me acabo de decidr del todo… tiempo y sobre todo tranquilidad.
…me corta que las administraciones públicas o la Junta de Castilla y León en su consejería de educación aún no se haya posicionado claramente en este tema del software libre.
…hay veces que, trabajando, no sé si estoy en Linux o Windows. ¡Que bueno!
Para el que le interese… no es mío, lo encontré en Internet, aunque no conservo la referencia.

Lo mejor es lo de “Windows Vista Incapable”
En este vídeo cortito (2:36) podéis ver las increíbles capacidades de un ordenador viejo (Pentium III 800 y 128 m de ram) cuando ejecuta Xubuntu, una versión de linux adaptada a software antiguo, al usar un gestor de ventanas relativamente liviano. Lo interesante es ver la rapidez con la que maneja las ventanas y la cantidad de ventanas que puede manejar simultáneamente.
Puede ser una manera de rentabilizar las máquinas que nos van quedando obsoletas en los centros.
Además es gratuito y no tiene problemas de licencias. Lo he visto en 120% Linux.
He visto esta presentación publicada en Educación Tecnológica y me ha parecido muy interesante contribuir a su difusión:
También quiero reseñar un par de publicaciones, vistas esta vez en el blog argentino VivaLinux:
Software Libre Para El Desarrollo Del Tercer Mundo
Francisco Javier Melero, profesor colaborador del Departamento de Lenguajes y Sistemas Informáticos de la Universidad de Granada, España, ha desarrollado un detallado trabajo de investigación y documentación sobre el movimiento del Software Libre y su repercusión en la mejora de las condiciones educativas y de vida de los países empobrecidos del tercer mundo.
Guía Práctica sobre Software Libre, publicación de UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura), de la cual es coautor Fernando da Rosa, junto con el argentino Federico Heinz.
Javier García Calleja.
Desde hace 18 años profesor de Ciencias Naturales, Biología y Geología e Informática en el Colegio Marista San José de León, España.