¡Ya llegó el verano…!
…como dice la cancioncilla del sorteo extraordinario de la ONCE.
Fin de las clases, evaluaciones, entregas de notas, atención a las familias (que en muchos casos están indignadísimas de que algún alumno/a haya suspendido), memorias, CCP, Consejos escolares, claustros…
Fin de curso.
En los medios de comunicación ya se viene diciendo lo de “qué pueden hacer los padres con sus hijos, durante estos tres meses de vacaciones” (Muchos periodistas deberían volver a primaria, a aprender a contar). ¿Muchas vacaciones?
Por parte de los profesores nuchos aprovechamos para la formación. En los centros concertados la primera semana de Julio o la última de Agosto suele usarse para formación de profesores. Y este año no será una excepción.
Muchos de mis compañeros de centro asistirán a cursos intercolegiales, en función de su interés o necesidad, como los siguientes:
- Educación plástica y TICs.
- Programación y evaluación por competencias.
- Tutoría y acompañamiento vocacional.
- Iniciación al proyecto bilingüe
- Profundización en el proyecto bilingüe.
- Actualización en el área de ERE.
Los que no vayan a ninguno de esos cursos, asistirán en el propio colegio a otros dos:
- Prevención de riesgos laborales: posturas y problemas de espalda
- Los blogs como recurso didáctico.
¡Y luego van diciendo por ahí que los profesores no trabajamos en verano! ¡Buen y útil verano a todos/as!
Vicente Ferrer: santo súbito
¡Santo súbito! ¡Santo ya!
En el Reino de Dios ya le habrán dicho a Vicente Ferrer aquello de “Tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me diste de beber. Pasa al Reino de los Cielos.”

La democracia nació en León
Según artículo publicado en Leonoticias.com
La democracia parlamentaria no nació en Inglaterra, como creen todavía muchos erróneamente, sino en el ibérico reino de León, en medio del fragor de la Reconquista, según establece el historiador australiano
John Keane en su obra “Vida y Muerte de la Democracia” (Simon & Schuster).Es un reconocimiento oportuno cuando León se dispone a celebrar por todo lo alto, el próximo año, los 1.100 años de la fundación del Reino, señala a Efe el escritor Juan Pedro Aparicio, que asumirá el papel de comisario para esas celebraciones tras dejar su actual puesto de director del Instituto Cervantes de Londres.
“La democracia parlamentaria nace en León y desde ahí se exporta a toda España y al resto de Europa y al mundo. Nunca se había anunciado antes de manera tan clara como en el libro de Keane”, afirma Aparicio, que respira evidente satisfacción por las menciones de ese hecho en las elogiosas reseñas del libro que se han publicado estos días en la prensa británica.
“Es un hito en la celebración del milenario y habrá que prestarle la atención debida”, señala el escritor, él mismo de origen leonés, según el cual tradicionalmente la creación de las primeras Cortes leonesas, en 1188, se han estudiado “aisladas del contexto más general” del desarrollo de la democracia en Europa.
Keane no puede ser más claro en su libro al afirmar que las Cortes leonesas “no tienen precedente”: contrariamente a ciertos chovinistas relatos británicos, que presumen con arrogancia de que “las instituciones parlamentarias son el mayor regalo del pueblo inglés a la civilización mundial, los parlamentos fueron un invento de lo que es hoy el norte de España”, escribe el historiador.
“Ese invento se produjo más de un milenio después de los experimentos griegos con el autogobierno y se anticipó en seiscientos años a la llegada de la democracia representativa tal y como iba a entenderse, por ejemplo, durante la Revolución francesa”, agrega el profesor de política de la Universidad de Westminster, del Wissenshaftszentrum, de Berlín y fundador del “Centro para el Estudio de la Democracia”.
“Con cierta exageración, escribe Keane, podría decirse que los musulmanes fueron los responsables de que surgieran los parlamentos ya que éstos nacieron de las luchas por el poder entre cristianos empeñados en la conquista militar de las tierras del Islam”, desde España o Sicilia hasta Constantinopla.
Keane dedica varias páginas de su voluminosa obra a explicar cómo el rey Alfonso IX de León (1188-230) se convirtió en un importante actor político de la Reconquista y cómo tuvo que buscar la solidaridad no sólo de la Iglesia y los nobles, sino también de los representantes de las ciudades de su Reino, los llamados “hombres buenos”, para hacer frente a la amenaza musulmana.
Las Cortes reunidas en la iglesia leonesa de San Isidoro no fueron, afirma el historiador la típica reunión de “aduladores cortesanos”, sino que supusieron una novedad radical.
El Rey prometió que a partir de aquel momento consultaría y aceptaría el consejo de los obispos, los nobles y los “hombres buenos” de las ciudades en asuntos como la paz, la guerra y los tratados.
“Prometo también que no haré guerra ni paz ni tomaré acuerdo sin reunir a los obispos, nombres y hombres buenos, por cuyo consejo debo guiarme”, reza la carta magna leonesa, anterior en algo más de un cuarto de siglo a la que el rey Juan sin Tierra se vio obligado a otorgar a los nobles ingleses en 1215.
Y añade, traducido del latín, el documento leonés: “Establezco además que ni yo ni nadie de mi reino destruiremos o invadiremos casa ajena ni cortaremos viñedos o árboles de otros (…) Ordeno también que nadie se atreva a apoderarse por fuerza de bienes muebles o inmuebles poseídos por otros. Quien se apoderara de ellos, restitúyalos doblados al que padeció violencia”.
Frente a la presunción ateniense de que la democracia exigía un sentido de “comunidad política no sujeto a división alguna, las Cortes (leonesas) descansaban en el supuesto contrario: en la probabilidad de conflictos de intereses y en lo deseable de que se resolviesen mediante compromisos pacíficos”, explica Keane.
“Vida y Muerte de la Democracia” desmonta también otros mitos como el que la democracia asamblearia fuera un invento griego pues lo cierto es que nació dos milenios y medio antes de Cristo en tierras que corresponden a lo que son hoy Irak, Irán y Siria, desde donde se extendió hacia el subcontinente indio por el Este y hacia Grecia y el Mediterráneo por Occidente.
Keane destaca asimismo la contribución de algunos pensadores políticos del Islam a la teoría de la democracia, entre ellos Abu Nasr-al-Farabi (C.8750-950), quien, tras analizar ventajas e inconvenientes, llegó a la conclusión de que era la única forma de gobierno que permitía que surgieran dirigentes virtuosos, es decir, como dice metafóricamente Keane, que “la nata aflorase libremente a la superficie de la leche”.
Nunca más
¡Caguen to!

Uno de cada cuatro profesores dedica el 30% de la clase a hacer callar a sus alumnos
En la línea del artículo publicado ayer:
Uno de cada cuatro profesores pierde el 30 por ciento de sus clases en asuntos que nada tienen que ver con la enseñanza. Una tercera parte del tiempo lectivo se esfuma en intentar poner orden en clase, a hacer callar a los alumnos, a pasar lista, a organizar grupos o a tareas administrativas. Así ocurre en los 23 países analizados por el Estudio Internacional sobre Docencia y Aprendizaje (TALIS), realizado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE), en los se ha entrevistado a más de 90.000 docentes de secundaria.
En España, tal y como indicó la directora de Educación de la OCDE, Barbara Ischinger, esta pérdida de tiempo es similar a la del resto de países examinados. En concreto, los profesores españoles (se encuestaron alrededor de 4.000 de 200 centros de secundaria) dedican cerca del 16 por ciento de su tiempo lectivo a tratar de imponer orden en clase y otro 7,4 por ciento a tareas administrativas “España no es ningún caso especial. No supone un problema específico”, apostilló.
Por el contrario, los docentes españoles de la ESO están entre los más molestos con el clima que se respira en sus clases. El 70 por ciento siente que en sus aulas las interrupciones de los alumnos perturban bastante o mucho. Además, tres de cada cuatro profesores consultados “siente que les falta incentivos para mejorar la calidad de su trabajo”, mientras que las aulas de tres de cada cinco centros escolares se ven directamente alteradas por el mal comportamiento de los alumnos.
Sin embargo, tal y como destacó Ischinguer, uno de los puntos fuertes del profesorado español es su formación inicial y continúa, ya que el 90 por ciento de ellos posee una licenciatura y el cien por cien asegura haber cursado algún ciclo de formación en las últimos 18 meses. “Los docentes tienen una cualificación científica inicial más elevada que la media de países encuestados, pero sus carencias son mayoritariamente pedagógicas”, destacó la directora general de Evaluación y Cooperación Territorial, Rosa Peñalver. Sin embargo, señaló que esta deficiencia se verá solventada con el nuevo máster de secundaria, que proveerá a los docentes de la “necesaria cualificación pedagógica” para la tarea docente.
Otro de los datos desprendidos por el estudio es que el 33 por ciento de los profesores de Secundaria de nuestros país posee más de 50 años y los menores de 30 no llegan al 10 por ciento. La mayoría son mujeres (56,9 por ciento), sin embargo, las cifras dan un giro en lo referido a los cargos directivos, donde sólo el 40 por ciento son mujeres.
Por otro lado, y tal y como señaló Ischinguer, otro de los aspectos característicos de los profesores españoles es su demanda de ser evaluados. Son ellos mismos -indicó- los que desean ser examinados y “retroalimentarse” con los resultados para mejorar. Este aspecto, señaló Peñalver, se tendrá en cuenta a la hora de elaborar el Estatuto del profesional docente.
Los países participantes en el estudio TALOS son Australia, Austria, Bélgica, Brasil, Bulgaria, Dinamarca, Estonia, Hungría, Islandia, Irlanda, Italia, Corea del Sur, Lituania, Malasia, Malta, México, Noruega, Polonia, Portugal, Eslovaquia, Eslovenia, España y Turquía.
Por su parte, el secretario general de OCDE, Angel Gurría, insistió en la necesidad de mejorar los resultados de los profesores para mejorar la educación: “Los buenos profesores son la clave para el éxito de las políticas educativas. La calidad de un sistema educativo nunca es mayor que calidad de su profesores en su trabajo”, afirmó Gurría en una nota de prensa de la OCDE.
Los profesores españoles de secundaria están mejor formados que otros del resto de Europa, según la OCDE
Los profesores españoles de Educación Secundaria están mejor formados que los de otros países europeos, según concluye el Estudio Internacional sobre Docencia y Aprendizaje (TALIS), realizado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE), que refleja que mientras en Europa un 35 por ciento de los docentes están licenciados, en España ese porcentaje es del 90 por ciento.
Una cifra “muy superior a la media”, según destacó la directora general de Evaluación y Cooperación Territorial, Rosa Peñalver, que valoró los datos referentes a España presentados hoy en Bruselas como “perfectamente en línea con el resto de países europeos”.
No obstante, según especificó, a pesar de que los profesores españoles cuentan con una formación científica inicial “de las más elevadas”, tienen “carencias” en lo que a formación pedagógica se refiere. En este sentido, señaló que esta deficiencia se va a solucionar con el nuevo master de secundaria, que proveerá a los docentes de la “necesaria cualificación pedagógica” para la tarea docente.
Por otro lado, Peñalver destacó que a pesar de que España posee la cota más alta en formación continua, los profesores demandan más. También puso en valor que los propios docentes quieren ser evaluados y desean recibir información.
El estudio también refleja que un tercio de los educadores cuentan con más de 50 años y que hay un mayor porcentaje de profesoras que de profesores, una tendencia que no se repite a la hora de dirigir los centros ya que, en este caso, un 60 por ciento de los directores son varones.
La encuesta TALIS ha sido realizada a 90.000 profesores de 23 países e incluye a España pero deja fuera a otros países europeos, como Francia o Alemania. En España han sido encuestados 4.000 profesores de Educación Secundaria de 200 centros españoles.
SEÑORES PADRES CON HIJOS EN LA E.S.O.
Me acaba de llegar por correo. No sé si ya lo conocíais.
Artículo del inspector de Educación Jaime Martínez Montero. Publicado en Diario de Sevilla (y otros medios) el domingo 29 de marzo de 2.009.
Lo que más sorprende a los especialistas extranjeros que visitan nuestros institutos es el mal comportamiento de los alumnos en el aula, la confianza de amigachos que preside su relación con los profesores (siempre con el tú por delante), lo escandalosos que son y el descuido con el que tratan el material que se pone a su disposición. Si los visitantes son coreanos o japoneses, la impresión les puede provocar un shock.
No es fácil conseguir mejoras significativas en los resultados escolares. Pero, desde luego, si no se aborda con seriedad y decisión el cambio del comportamiento de los alumnos, poco se puede conseguir. Para que el alumno pueda rendir en clase es preciso que, en primer lugar, atienda y, en segundo lugar, que lo dejen atender. Es el requisito previo, como lo es comprar un décimo para que te toque la lotería. Muchas de las correcciones que se ponen en marcha para atajar este mal son poco compartidas por los padres de las criaturas, que optan más por la impunidad de sus hijos que por su educación. Parece como si la mala conciencia del poco caso que les hacen la pudieran salvar poniéndose incondicionalmente de su lado a la mínima dificultad con la que tropiezan en el instituto.
Se ha llegado a una situación en la que no producen alarma y se dejan pasar comportamientos intolerables. Los que narro a continuación los he visto yo visitando aulas, exhibidos por mozalbetes de trece, catorce o quince años, mayoritariamente varones, y sabiendo ellos que yo era el inspector. Están los que no reprimen las exigencias de su cuerpo por pequeñas que éstas sean. Así, uno bosteza de la forma más larga y ostensible que se pueda imaginar, desperezando todo el cuerpo. Otro se rasca y hurga, a modo, en axilas, ingle, nariz y oído. El de más allá está prácticamente tumbado en su silla, en una postura en la que alcanzar el tablero de la mesa para leer o escribir es francamente imposible. Hasta a alguna parejita he debido mirarla con reprobación para impedir no sólo que hicieran manitas, sino hasta que fuera algo más lejos. Repito: todo esto mientras el pobre profesor (o profesora, porque como corresponde a la condición humana, suelen ser más groseros y aprovecharse más de quien juzgan que es más débil) intenta explicar su lección o corregir un ejercicio.
¿Y los padres? ¿Qué ocurre cuando se sanciona a sus hijos y se les comunica el castigo? Pues en muchos casos se ponen de su lado, exigen datos y pruebas como si la vida escolar y sus procedimientos disciplinarios fuesen un juicio por la vía penal. Les hacen ver a sus vástagos que su centro de educación y enseñanza actúa arbitrariamente, que persigue sin motivo a sus alumnos, que emprende procedimientos sancionadores contra ellos sin argumentos ni hechos: un día, sin que haya ocurrido nada, los profesores y el equipo directivo acuerdan porque sí sancionar a unos pobres inocentes, e inician procedimientos muy costosos, que requieren mucho trabajo extra y que les van a traer a los que los emprenden un sin fin de preocupaciones.
Señores padres: no es sensato creer antes a los propios menores implicados que a adultos expertos en problemas de disciplina como son los profesores. Los docentes son imparciales (por supuesto, más que los mismos menores o que ustedes), conocen bien a los chicos porque a lo largo de su vida profesional han tratado a miles de ellos, y saben calibrar la trascendencia de las acciones de los que ocupan las aulas porque, además de que se les prepara para ello, tienen la experiencia de haber pasado ya por cientos de casos anteriores.
Señores padres: no deben enseñar a sus hijos de qué manera pueden salir indemnes o cómo se pueden librar de las consecuencias de conductas inadecuadas, sino a que asuman sus responsabilidades, a que corrijan lo que hayan hecho mal, a que acepten los castigos que se les impongan, a que tengan confianza en los profesores y en los centros en los que están escolarizados. Porque, señores padres, no hay mayor despropósito que ayudar a sus hijos a que queden por encima de su profesor y de su instituto.
Señores padres: a sus hijos no les quedan tantos años para enfrentarse a la vida. Enséñenles también a tolerar la pequeña injusticia, el posible error. Porque en el mundo adulto van a encontrar muchas más arbitrariedades de las que puedan sufrir en la escuela. Déjenles bien claro que a sus profesores no les pagan para aguantarlos y reírles las gracias, sino para educarlos. Sus profesores son, para ellos, el anticipo de lo que luego, en el ámbito laboral, van a ser los jefes. Y, como decía Bill Gates, si cree que su profesor es duro con él, que espere a tener un jefe. Éste no va a tener ni la paciencia ni la vocación de su docente.
Señores padres: un viejo consejo decía: “Si vas a sufrir una operación peligrosa, deja todos tus papeles y todos tus asuntos en regla. Es posible que sobrevivas”. Aplíquense el espíritu del anterior dicho. Queremos su colaboración y su ayuda para conseguir la mejor educación de sus hijos. Pero no para hacerle la vida más fácil a los docentes. Al fin y a la postre, lo más que convive un profesor con ellos es, durante algún año, dos o tres horas a la semana. Lo queremos porque en última instancia son ustedes los que van a tener que soportarlos durante toda su vida.
Artículo del inspector de Educación Jaime Martínez Montero. Publicado en Diario de Jerez el domingo 29 de marzo de 2.009.
Católicos y Jeraquía. No siempre el mismo camino.
“Yo cuando entro en una iglesia me quito el sombrero, no la cabeza”
Chesterton
Sobre posible “condena” al teólogo Andres Torres Queiruga
Mario Benedetti – ¿Qué les queda a los jóvenes?
¿Qué les queda a los jóvenes?
¿Qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de paciencia y asco?
¿Sólo grafitti? ¿rock? ¿escepticismo?
También les queda no decir amén,
no dejar que les maten el amor,
recuperar el habla y la utopía,
ser jóvenes sin prisa y con memoria,
situarse en una historia que es la suya,
no convertirse en viejos prematuros.
¿Qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de rutina y ruina?
¿Cocaína? ¿cerveza? ¿barras bravas?
Les queda respirar, abrir los ojos,
descubrir las raíces del horror,
inventar paz, así sea a ponchazos,
entenderse con la naturaleza
y con la lluvia y los relámpagos,
y con el sentimiento y con la muerte,
esa loca de atar y desatar.
¿Qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de consumo y humo?
¿Vértigo? ¿asaltos? ¿discotecas?
También les queda discutir con Dios,
tanto si existe como si no existe,
tender manos que ayudan, abrir puertas
entre el corazón propio y el ajeno.
Sobre todo les queda hacer futuro
a pesar de los ruines del pasado
y los sabios granujas del presente.
Lo he visto en Patio Salesiano.
No al préstamo de pago en las bibliotecas
Existe la posibilidad de adherirnos a la campaña como profesores de primaria y secundaria o universitarios.
Google Reader en Ubuntu
Me gusta Google Reader como agredador y lector de feeds. Pero, no se si os pasa a vosotros, a mi me va fatal. En Ubuntu y firefox va lentíiiiisimo. (Curiosamente no tanto en Windows)
No es el firefox, que en otras páginas va razonablemente bien. Es Reader.
¿Cuál es la solución? A mi me ha servido la siguiente: instalar reader como una aplicación de escritorio con Mozilla Prism. ¿Cómo? Muy fácil.
Simplemente en el menú de añadir y quitar aplicaciones buscamos PRISM. Veremos que hay varias aplicaciones web ya predefinidas (Gmail, Reader, Facebooks, Docs…) Escogemos la nuestra y ¡listo!
A mi me va como un tiro. También funciona en Windows, pero instalarlo es un poco más complejo.

John Keane en su obra “Vida y Muerte de la Democracia” (Simon & Schuster).Es un reconocimiento oportuno cuando León se dispone a celebrar por todo lo alto, el próximo año, los 1.100 años de la fundación del Reino, señala a Efe el escritor Juan Pedro Aparicio, que asumirá el papel de comisario para esas celebraciones tras dejar su actual puesto de director del Instituto Cervantes de Londres.







